|
Formato:15 X 22,5 cm 272 páginas
|
VIDA O MUERTE EN LA MAR 37 días a la deriva
El 15 de Junio de 1972 el yate Lucette, de 19 toneladas y 13 metros de eslora, tripulado por un ex granjero escocés y su familia, fue atacado por ballenas en el Pacífico y se hundió en 60 segundos. Lo que ocurrió después es el tema de una de las más asombrosas historias de supervivencia que se hayan contado. En una balsa hinchable de caucho, remolcada por un dinghy de fibra de vidrio (de algo menos de 3 metros), Dougal Robertson y sus cinco tripulantes decidieron dirigirse a Costa Rica, que se hallaba a una distancia de 1000 millas y a unos 50 días de navegación. Tenían raciones de emergencia -alimentos y agua- para solo tres días, pero no disponían de cartas marinas, de brújula ni de ningún instrumento. Se les hundió la balsa y tampoco murieron entonces. Hacinados en su pequeño dinghy, a duras penas lograron conquistar un lugar en la salvaje ecología del océano. Estaban en constante alerta contra tiburones que merodeaban a su alrededor y frente a otros muchos riesgos, entre lluvias, tormentas, calmas y calores tropicales. Después de 37 días terminó su penosa prueba. Un pesquero japonés los recogió cuando les faltaba por recorrer solo 290 millas para llegar a tierra. Dougal Robertson nació en Edimburgo en 1924. Fue marino mercante desde 1941; después del servicio militar siguió navegando, casi siempre en el Extremo Oriente. Conoció a su esposa (que era entonces enfermera del Servicio Colonial) en Honk-Kong, donde se casaron en 1951. Después de obtener el certificado de "Master", dejó de navegar y adquirió una granja en la zona norte del condado de Stafford. En 1970 vendió su granja y adquirió el Lucette con el fin de realizar con su familia un crucero educativo alrededor del mundo. Robertson narra la increíble historia de su supervivencia en el mar con emocionante realismo, haciendo que el lector comparta la crisis o el triunfo del día, las esperanzas y los temores de cada uno de los náufragos, las tensiones y angustias, la indómita voluntad de los Robertson, resueltos a no morir. Este libro ha sido aclamado como la más grande epopeya marítima de nuestro tiempo. |