Encuadernado en rústica Medidas: 14,5 x 21,5 cm 203 páginas |
EN ALTA MAR Impresiones y recuerdos de la Gran Dama del Mar
Virginie Hériot (1890-1932) empezó a navegar a los 10 años de edad. A bordo de sus sucesivos barcos surcó todos los mares del mundo. Campeona olímpica en 1928, la primera mujer que ganó una competición olímpica de vela, fue embajadora del deporte náutico en Francia y recorrió en 30 años más de 143.000 millas, 7 veces la vuelta alrededor del mundo.
Virginia Hériot (1880) – (1932) dedicó toda una vida al mar y a la navegación, encarnando principios hasta el momento reservados solo para hombres. La que fuera leal competidora y amiga de príncipes y reyes de oriente y occidente, rica heredera de los famosos Grandes Almacenes del Louvre, impregnó de sal y viento su curtida piel y su delicada alma desde la infancia. Más de 150.000 millas marinas a borde de diferentes barcos de vapor y de vela, que la llevaron a recorrer en profundidad el Mediterráneo y el Atlántico oriental, en busca de mar y viento, si, pero también de la comprensión de los problemas humanos que salían a su encuentro en tan diferentes y exóticos lugares. De su dedicación al mar, bajo cualquier aspecto, dan prueba una medalla olímpica conseguida en Ámsterdam en 1928, la Gran Cruz del Mérito Naval impuesta en 1930 por el entonces rey de España Alfonso XIII, o la petición que le hizo un patrón de pesca para que consintiese que su nueva barca llevase su nombre. Rabindranath Tagore la llamó Madam de la Mer. En 1932, extremadamente debilitada por las heridas sufridas durante una travesía entre Venecia y Grecia, moría a bordo de su magnífico velero Ailée, cuando iba a tomar la salida en las regatas de Arcachon. |