Tamaño: 15,5 x 21 cm

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APNEA Y PESCA SUBMARINA

 

Sintiendo fluir el agua salada sobre la parte descubierta de su cara, con una presión que supera la atmosférica en más de dos veces y media, con todos sus sentidos alterta a cualquier movimiento, atento su reloj mental y biológico, consciente del peligro que supondría disminuir excesivamente su oxígeno, en el más completo silencio que agudiza la sensación de oír los latidos de su corazón, el pescador submarino busca su presa entre las rocas, en los agujeros lóbregos o deteniéndose escondido entre las piedras y algas del fondo mientras espera que aparezca un pez con tamaño suficiente para intentar capturarlo.

Allá abajo, el deportista debe luchar con su instinto de conservación, con la llamada imperiosa del centro nervioso que detecta excesivo CO2 en sangre y le ordena subir, con su mente que imagina peligros inexistentes, con su condición de animal terrestre... Pero su voluntad se impone y su entrenamiento le convierte en esa criatura azul que emula a sus parientes acuáticos: mamíferos que hace millones de años volvieron al seno marino.